domingo, 1 de enero de 2012

Pan, queso y vino



Hay manjares simples, que no requieren de grandes preparaciones. Este quizás requiere de una enorme coincidencia: encontrar un buen vino tinto, un buen queso, un buen pan y un buen momento.



Ingredientes

- Vino tinto
- Pan
- Queso (una o más variedad)


Preparación

Buscar un lugar agradable. Puede ser una noche de luna llena mirando un río. Puede ser un atardecer en algún puerto mediterráneo. O bien una habitación iluminada solo por una chimenea, en una noche de frío y nieve. O una mesa cualquiera, pero con la mejor compañía. O el pico de una montaña. Ustedes me entienden.
Descorchar el vino. Oler el corcho y dejar que el aroma llegue hasta el vello de los antebrazos. Dejar ventilar unos minutos la botella.
Cortar el queso. Ni muy fino ni muy grueso, y hago un verso sin esfuerzo. Cortar el pan, pero a ser posible, con las manos (aquí no hago verso, sería malsano).
Colocar primorosamente un trozo de queso en un pedazo de pan, y dejarlo aposentado, esperando, como cualquier cosa buena que se hace esperar.
Con sentido de la solemnidad del acto, pero sin extremada delicadeza, verter tres dedos de vino en la copa o el vaso. Colocar la nariz en la boca de la copa, oler, y sentir el aroma en las uñas de los dedos de los pies.
Primero se toma un trago de vino, mojando la lengua y el paladar, cerrando los ojos. Luego se come un bocado de pan con queso.
Es ideal contar con algún tipo de reposacabezas, para no desnucarse en el momento de entregarse a los sentidos.

2 comentarios:

Nancy Chiappara dijo...

el lugar puede ser el living de mi casa si la compania es buena.
No estoy inspirada por lo que no puedo contestarte en verso.
Ahora se me ocurrio algo que me permite enviar el comentario.
Abrazos Truthful Lulu

hari om

Lucía dijo...

¡El living de la casa es genial también! Gracias por los comentarios, ahora al menos voy a tener dos comentadoras :) Un abrazo!